
Esther Rodrigo
Cuentan los que bien lo saben que cierto día quiso la diosa Fortuna que el nombre de Isthar, diosa mesopotámica del amor y de la muerte, se perpetuase en el nombre de quien escribe estas páginas a través de su derivación latina.
Isthar vincualada a Venus, la estrella de la mañana, tenía la capacidad de regenerar una y otra vez su virginidad sumergiéndose a capricho en las frías aguas de los lagos.
Quizás sea por ello por lo que nací, como algún que otro arcipreste amante del buen amor, bajo el «iudicio de las estrellas» de venus; es decir el signo zodiacal de Virgo.
De corazón y ascendencia extremeños quiso la casualidad, la temida diosa más arriba aludida esa que gira y gira su impredecible rueda o más bien, la imperiosa necesidad de emigrar de mis padres, que naciese en la tierra de Lope, Quevedo y Cervantes.
Cursé estudios filológicos en la Universidad Autónoma de Madrid. Soy Filóloga de corazón, teatrera por diversión y poeta en mis ratos libres que a día de hoy, son más bien pocos.
Quiso la madeja del destino traerme de vuelta al entorno rural que antaño dejasen mis padres, y a día de hoy trabajo como monitora de Actividades Formativas Complementarias en una pequeña localidad de Cáceres muy cerca de la ciudad de Coria.
Estas actividades forman parte de un pequeño gran proyecto educativo de la Junta de Extremadura, concebido en su día como proyecto necerario y conciliador para entornos necesitados de oportunidades igualitarias para con los núcleos de mayor población. Un pequeño gran proyecto que no ha sido bien cuidado ni aprovechado a lo largo de los más de veinte años que lleva desarrollándose, ni por parte de las instituciones, los monitores o las propias familias beneficiarias del mismo. Parece ser que las actividades extraescolares de titularidad pública están cada día más denostadas.
La especialidad que trabajo es Fomento de la Lectura, una actividad versátil donde se pueden trabajar objetivos muy amplios desde una perspectiva lúdica y educativa.
El principal objetivo de la actividad de Fomento de la lectura consiste en generar en el alumnado de educación infantil y primaria, la necesidad de acudir a la Biblioteca escolar a escuchar palabras, visualizar cuentos de tradición oral, dar vida a las letras a través de la dramatización, jugar con las retahílas,canciones, gymcanas literarias… en definitiva, crear la necesidad de despertar ese mundo maravilloso que duerme escondido en las páginas de los libros físicos, en la red digital o en la palabra transmitida de forma oral.
Mi principal recurso pedagógico es el cuento tradicional, ya que a través de éste fluyen actividades que tienen que ver con la educación emocional. Los cuentos son el gran legado que nos ha sido transmitido por nuestros ancestros.
Este blog pretende ser un espejo de ideas sobre actividades de dinamización lectora en entornos rurales.