Hacía Itaca

Blog sobre dinamización lectora en el entorno escolar y escritura creativa.

CRÓNICA DE UN OCHO DE MARZO TOCADO POR EL CIERZO DE LA HISTORIA.

Es ocho de marzo, la mañana se tiende fría y gris mordida por un viento constante. Un viento similar al cierzo que ávido sopla desde las tierras del alto Aragón.

Las ruedas de una vieja maleta quiebran la pereza de las calles, aún vacías. Perseguida de un ritmo frenético imagino seguir el camino de baldosas violeta que siempre, siempre lleva ante la Oficina de Igualdad.

Al fin llego. Ni el ruido, ni el viento, ni la agitación de las mariposas que llevo hace días enlazadas cerca de los hilos del corazón, han logrado mover ni un solo pelo de las ondas al agua con las que enmarqué mi rostro.

Apretando con mis dedos el pelo sobre mi frente,hoy he seguido ante el espejo el mismo rito jovial de agua, peine y capa azul que siguió mi abuela durante toda su vida. Siempre fantaseé, mientras la observaba en aquel íntimo ritual del peinado, con la llegada del día en el que fuese yo misma quien trenzase con mimo mis propios cabellos.

Subo ahora los peldaños de granito que dan entrada al Ayuntamiento de Torrejoncillo, un magnífico edificio de arquitectura singular.

Algo tímida abro la puerta de la Oficina y cuál es mi sorpresa, encuentro a punto de orbitar a Valiente Valentina, pionera en lanzarse al espacio. Valentina Terehskova me alegro inmensamente de que estés otra vez preparada para volar.

A su alrededor, Pipi Calzas-largas escapada quizás del renglón más severo de un libro, juega revoltosa enredada en los rumores de mi infancia. Pipi revolotea junto al señor Nilsson alborotando a los pequeños Chimpancés de la muy ilustre científica británica, Jane Goodal, que a su lado está, cargada de años pero llena de sabiduría y vitalidad.

Los minutos pasan, pronto llegará la hora justa de las mujeres históricas. Ante tanto desmán, hace ahora su presencia con mucho rigor nuestra admirada Clara. Ataviada con su cuaderno de notas nos subraya con claridad cuál es el derecho que más le costó lograr.

Amiga Campoamor, te debemos no sólo poder tener voz, sino tener en nuestro poder el privilegio del voto.

Conforme avanzan hoy, las manecillas de este reloj de Maravillas, los pasillos resuenan con voz de mujer y la sala se hace cual Alicia, inmensamente pequeña a la par que la Oficina comienza a dejarse sentir terriblemente gigante.

Dejo mi bolso, saco un libro, una maleta antigua mientras que en la moderna esperan impacientes un pantalón negro y una chaqueta gris.

Junto al gris de María Moliner, cuidadora de palabras, se perfila ahora la ropa oscura de Esther de la Peña Angulo, maestra y primera mujer concejal del Ayuntamiento de Torrejoncillo.

Empuñando cual arma de cultura Las obras completas de Moratín, Doña Esther que siempre piensa en sus niñas, se ajusta coqueta su tocado de época para iluminar con su presencia la que fuera su casa hace ya algo más de un siglo. Va y viene doña Esther y es

a esta hora y no a otra cuando hace acto de prensencia enorme y señorial, Doña Juana reina de Castilla, Aragón y Navarra.

Injustamente apartada del trono, encerrada de por vida en Tordesillas, Doña Juana se aferra fuerte a su bastón de mando. Es suyo y solo suyo, lo dice alto y bien claro.

Desde el aire seco y enjuto de Castilla una brisa de belleza y locura asoma hacia la India, Méjico y hasta Hollywood. Quien diese vida a la más hermosa de las Dalilas, la diva del cine Hedy Keerr, viene hoy a reivindicarse como inventora. Qué grata sorpresa será para todos su vinculación con algo tan de la era digital como la red WIFI.

Y mientras Cronos sigue llenando de colores la sala , azorada, llega Frida. Ha de componer sus trenzas para derramar así su perfume de flores. La casa parece ahora teñirse de un amargo y triste azul. Amiga Khalo, eres y serás todo un icono de este siglo y los que vengan.

También azul, como la casa de Frida, es el color mínimo que se destaca en el vestido escueto de Teresa de Calcuta. La diminuta madre , lleva kilos de paz recogidos en un pequeño relicario que cae adornando la blancura de su túnica. Ha venido a mostrarnos un camino de paz y bendición.

Teresa se aleja y poco a poco parece desdibujarse ante el colorido del Shari de la ministra Indira. Indira mujer polítca, Indira mujer ministra, Indira mujer perseverante. Gracias por tu valentía ministra Indira.

Ahora sí, hoy es viernes ocho de marzo de 2024.

Ha llegado la justa hora de las mujeres históricas. Agarro muy fuerte mi maleta de libros de las Misiones, mi diccionario del uso del español, ajusto mis gafas y fijo de nuevo mi pelo recogido en ondas. Compañeras caminemos todas juntas dispuestas a contar.

Gracias Susi, Sonia, Mariví, Andrea, María José, Toñy, Mercedes, Laura, María del Mar Fontanal, Mar Soler, gracias mujeres valientes todas, mujeres tocadas hoy por el cierzo de la historia.

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