El misterio atávico que supone el paso del tiempo al ritmo de las estaciones del año, y su no menos enigmática conexión con las emociones humanas, ha venido a explicarse desde la literatura a través de los más fascinantes relatos mitológicos. El Rapto de Perséfone, es uno de ellos.
Hades – dios del inframundo- rapta a la ninfa Perséfone -hija de Démeter / Ceres– la diosa protectora de los ciclos naturales y la fertilidad de la tierra.
Su ausencia provocará tal tristeza en la diosa que dejará morir al planeta. Para dar solución a este desastre natural y paliar en parte la pena desmedida de la diosa madre, Zeus acuerda con Hades que la ninfa vuelva junto a Ceres durante seis meses y que pase el resto del tiempo junto a su esposo en el suntuoso palacio del infierno.
Cuando Perséfone vive con Ceres es tiempo alegre de primavera y verano pero cuando baja al averno es tiempo otoñal y de invierno.
De este mito hemos querido aprovecharar alguno que otro de sus elementos para conectar el otoño con el Fomento de la lectura. Así, el fruto otoñal de la granada, culpable en parte de que la ninfa tenga que vivir bajo la oscura tierra, nos ha servido de soporte artístico para proponer y jugar a las adivinanzas.

Como base para narrar desde la oralidad este extraordinario relato nos hemos basado en el libro Mitología para niños: El rapto de Perséfone; escrito por Javier Alonso López e ilustrado por PeeKaboo Animation que podéis encontrar en la editorial Shackleton Kids.
¿Qué la mitología es muy densa para explicarla a los niños? Nada más lejos de la realidad. El relato mitológico es un relato fantástico, tradicional que conecta al niño con un mundo que le es muy cercano: el de los prodigios, la creatividad y la fantasía.





Molde para la realización de las granadas podéis encontrarlo aquí: https://docs.google.com/document/d/e/2PACX-1vSI4uSEIQgDxhwm8uu-Q-1GIuRrNb8wf8zH4QqWPULghVvNoHwkbv_Rt9oYMPEYLw6pgU07C9jwBhmp/pub






