Sin lugar a dudas, la escuela debe ser espacio esencial para la convivencia. Hacer de ella un entorno seguro, amable y protector debe ser objetivo prioritario.
Desde esta actividad de animación lectora, tenemos muy clara la necesidad de trabajar por y para una escuela que sea nuestro propio refugio construido a través de amables palabras.
Un lugar en el que todas y todos sintamos la calidez y protección tanto de las palabras amables como de los sólidos valores que éstas pueden llegar a transmitirnos.
Con este firme propósito llevamos a cabo un pequeño Taller de la amistad y del respeto, desde el que mediante la representación más amable y divertida de nosotros mismos, tan iguales y a la vez tan diferentes, hemos querido unirnos a través de un hilo de amistad, empatía y convivencia.
Para llevar todo esto a cabo hemos leído Albumes ilustrados tan maravillosos como éstos:
Un relato que nos habla de tolerancia y de lo importante que es educar en positivo.
Una propuesta que explica muy bien cada emoción y sentimiento relativo al inmenso valor de la amistad.
Con estas propuestas hemos querido dejar reflejada en el aula, nuestra intención de mantener unido el hilo de la amistad y la convivencia pacífica para poder encontrarnos dentro de espacios amables y protectores.
Ésta que aquí ante tus ojos se muestra, es una reflexión acaecida al amor de un curso impartido por el autor y profesor de lengua y literatura española Alonso Guerrero a través de la Asociación AUPEX de Extremadura.
En aquel curso, degustamos textos de autoras coetáneas a diferentes épocas literarias imbuídas en un intervalo temporal que discurría desde la conocida Generación literaria del 98 hasta nuestros días.
Ésta no es más que una opinión formada desde la más absoluta liberdad de creación a partir de la reflexión sobre una serie de textos dados. Una opinión que expongo hoy al hilo de los diferentes hilos temáticos que nos ayudan a conformar la madeja del feminismo entorno a la fecha del ocho de marzo.
Dicen que de bien nacidos es ser agradecidos por lo que voy a tener a bien comenzar esta pequeña disgresión, agradeciendo esta propuesta de difusión cultural a través de la literatura que nos llega desde AUPEX. Afortunados somos en Extremadura de poder contar con este tipo de asociaciones que democratizan la cultura, ayudandonos con ello a seguir avanzando por el complejo camino de la formación e incentivando aún más si cabe, el desarrollo de nuestro pensamiento crítico. Justo es además visibilizar, dar voz a quienes deliberadamente han sido silenciadas a lo largo de toda la historia, viéndose con demasiada frecuencia apartadas de los manuales que han venido dando contenido a la enseñanza oficial. Quienes asistimos a este tipo de propuestas lo hacemos desde el convencimiento de que aún hay que ayudar a pulir el azogue al espejo de la realidad literaria, para que nos ofrezca la totalidad en su reflejo. Este curso nos pone ante el relato de la mujer en literatura desde finales del XIX, durante todo el siglo XX y en la actualidad. Un relato literario el de la mujer, desde una óptica distinta al del hombre, un relato impregnado siempre por el afan de ser ellas mismas. Todas o la mayoría se quejan de su invisibilidad y la mayoría rechazan ser sólo el “ángel del hogar.” Galdós ponía estas palabras en boca de Tristana “Necesito comerme libremente la hierba, que crecerá más arrancada del suelo por mis dientes. No se hizo para mí el establo. Necesito la pradera sin término.” Las mujeres del curso, escriben para mostrar y mostrarse, para comunicar, para dejar memoria y para ser libres. La palabra refiere una realidad que si no se nombra no existe, escribir puede ser equiparable a escribir para ser ,incluso a escribir para dejar memoria. Desde el principio de los tiempos, dejar memoria a través del relato ha sido una constante ,así es como nos han llegado los cuentos de tradición oral, los mitos o las leyendas fundacionales. Hay quien sostiene que los cuentos de tradición oral han viajado siempre al arrullo de la voz de una mujer.
Desde la obra Vindicación hasta nuestros días hemos asistido a un relato femenino incrustado siempre en su contexto histórico: relatos de compromiso social, denuncia, empoderamiento, preocupaciones comunes, ideas sobre la sociedad, existencialismo, crítica de la sociedad que cortaba libertades durante el franquismo… Desde la atalaya de nuestro siglo actual, cabría preguntarse por la preocupación común, generacional ¿Ya no hay preocupación sobre temas comunes? ¿No hay líneas literarias comunes entre las escritoras y escritores actuales? A día de hoy el monstruo de la industria cultural se place en fagocitar lo que se entiende por literatura como arte.
En una época en la que lo que prima es la autoedición, lo comercial que por supuesto es lo que vende y con lo que se puede mercadear desde nuestra sociedad capitalista, ¿Superaremos este trance, estando abocados al abismo de una sociedad dónde lo digital prima sobre lo humano? Ante esto, personalmente, creo que cada época ha tenido que luchar contra sus propias crisis, contra sus propios gigantes cual quijote cervantino. Hasta que la deshumanización a la que nos abocan las nuevas tecnologías llegue o no, lo clásico permenecerá a día de hoy tal y como permaneció a día de ayer. Aprehender lo bello y lo sublime a través de una obra literaria, apelar a las emociones, sentar paradigmas contribuyendo al desarrollo personal a través de la adquisición de un pensaminto crítico, esto solo puede ser humano. Frente a la Inteligencia artificial de usar y tirar, frente a lo fácil, a las creaciones de consumo, ha de prevalecer lo humano, lo bello, lo intangible aquello que nos hace ser. En otro curso, nos hacían reflexionar sobre la expresión somos lo que leemos, y así es. La literatura nos va conformando como personas pero no somos sólo lo que leemos sino que además somos también todo lo que aún nos queda por leer.
A lo largo de esta disgresión he hablado de lo bello, lo sublime, el ser… temas todos ellos que nos abocan a la filosofía, tan denostada desde la educación actual. Los poderes públicos deberían proteger las humanidades. En algún momento este país debería plantearse un pacto de estado real, que proteja nuestro derecho a formarnos en humanidades, un pacto por la educación libre y necesaria lejos de consignas ideológicas. Como medio de protección de la creación artística literaria, nos queda aún la esperanza de poner nuestra pequeña huella, plantar nuestra semilla a través de la educación no formal : acciones de voluntariado, asociacinismo, grupos de teatro amateur. Sólo a través de la educación no formal en mi caso, he podido encontrar la voz de muchas de las que en este curso se han nombrado. Es triste admitirlo pero seguimos necesitamos como necesitaba la galdosiana Tristana formación y libertad para poder ser nosotras mismas.
El once de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la niña en la Ciencia. Una jornada proclamada por la ONU en 2015 para dar visibilidad al papel crucial de la mujer en la ciencia y la tecnología, promover la igualdad de género y fomentar vocaciones STEM (Ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas).
Con el objetivo de fomentar el interés de todo el alumnado por el conocimiento científico del mundo que nos rodea, hemos trabajado a partir del libro:
Ada, Magnífica científica.
Autor: Andrea Beaty
Ilustración: David Roberts
Ada Marie, nombre compuesto a partir del de dos grandes científicas (Ada Lovelace y Marie Curie), es una niña dotada de una curiosidad tan inmensa que sus primeras palabras fueron ¿Por qué? Y sus palabras siguentes ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Cómo?…
Nos muestra Ada que nunca deja de explorar y preguntarse por el mundo que nos rodea, como buena científica; es por ello que nosotras y nosotros movidos por su ejemplo, nos inspiramos hasta llegar a la locura científica, para jugar a encontrar en el aula todo un tesoro de respuestas curiosas sobre este mundo tan diverso.
¿Por qué el mar es azul? ¿Por qué hay días que vemos la luna? ¿Por qué huelen las flores?…
Para encontrar las respuestas, nos preparamos unas coronas de científicos que iluminasen bien nuestra búsqueda por toda el aula.
Una vez encontradas unimos la pregunta a la respuesta adecuada y muy decididos explicamos el contenido de nuestros tesoros científicos ante nuestras compañeras y compañeros de clase.
Para terminar y como no podía ser de otra manera experimentamos con la luz y las sombras elaborando pequeños proyectores caseros de sombra como estos.
Desde nuestra actividad de animación lectora os recomendamos encarecidamente la lectura de este libro tan curioso y cómo no, si podéis visualizar la serie de ¡Ada magnífica. Científica! Actualmente en la plataformaNetflix.com.
La paz también se construye a base de palabras bonitas y respetuosas. Por eso, desde Fomento de la lectura, aprovechando este tiempo invernal y la conmemoración del Día Escolar de la paz y la no violencia, celebrado como cada año desde 1964 el día 30 de enero; hemos querido acercarnos a la creatividad plástica que nos aporta el Haikú Japonés.
¿Qué es un haikú? Pues la respuesta es muy sencilla, un poema japonés que se asemeja a un retrato de la naturaleza hecho con palabras.
Sólo tiene tres líneas y a poder ser suele ilustrarse de dibujos tan sencillos como éstos.
Partiendo de una serie de Haikús dados, hemos experimentado con palabras hermosas, respetuosas, sencillas y conocidas: ¿Para qué?
Para crear nuestro propio poema a partir del poder que nos otorga experimentar la autoría de nuestra propia obra.
Aquí dejamos los títulos de nuestras asombrosas creaciones:
Árbol de invierno
El patio blanco
El viento juega
El patio frío
Bajo la lluna
Huella en la nieve
El mueñeco feliz
Caen copos
Fijaos en la relación de cada título con su ilustración.
Hemos rodeado además los poemas de una ambientación invernal a base de nubes, copos y muñecos de nieve.
Pero lo más importante es que además de trabajar con palabras bonitas, hemos reforzado nuestros lazos en base a palabras respetuosas y sumamente alentadoras con ayuda de una dinámica de cohesión grupal llamada “La pasarela de la autoestima”. El resultado no ha podido ser más positivo: nos hemos sentido genial con nosotros mismos y con nuestros compañeros y amigos.
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