…Mi unicornio azul se me ha perdido ayer… Silvio Rodríguez.
Hay que ver qué rebonito viene cada año Don Carnal: apuesto, guapo, divertido, elegante… Siempre dispuesto a la danza junto a su fiel séquito desplegado en telas y máscaras de colores.
Telas que suben, telas que bajan, que se enredan y desenredan y sueñan con perderse tras el metálico tintineo de la sonrisa de un niño.
Llegados a este punto, diremos que… quizás fuese la sonrisa de una, el brillo de los ojos de otra, o los achuchones espontáneos de todas mis pequeñas alumnas, los que me han querido guiar por los senderos de misterio que gusta transitar nuestro animal de fábula : El UNICORNIO.
He de confesar y confieso, que el ritual de búsqueda de dibujos «cuquis»para colorear e imprimir, que cada tarde siguen mis niñas, también ha tenido su peso en la elección de tema carnavalero para nuestras actividades lúdicas de Fomento de la lectura.
La celebración del carnaval además será el punto de partida de nuestro interés por más animales fabulosos. Seguiremos a futuro una línea temática sobre seres similares .
Y qué mejor manera que comenzar por uno tan mágico como el unicornio, no perdón, el «cuquicornio» que como es tan «cuqui» quizás será mejor llamarlo así.
¿De dónde vienen los Unicornios? ¿ Son mágicos? ¿Tienen o no tienen largo cuerno torneado en delicado marfil?¿Purifican las aguas? ¿Se apaciguan ante la mirada de las doncellas?
La respuesta sin duda alguna está en los libros de lectura. Desde las descripciones de Plinio el viejo en el siglo I, Marco Polo en el siglo XV o la clasificación hecha ya en nuestra época contemporánea por los mismísimos vigilantes del ministerio de la magia de la saga de Harry Potter, estos animales de fábula han sido siempre objeto de mil y una hipótesis más o menos fantástica sobre su existencia.
No debemos olvidar novelitas juveniles tan apasionantes como La magia del Unicornio de Deborah Lerme Goodman- Ron Wing, lectura que marcó mi infancia por aquello de poder elegir libremente un itinerario de aventuras.
Hemos trabajado sobre el album ilustrado Telma el Unicornio de Aaron Blabey un precioso cuento sobre la autotestima.
Y como es tiempo de carnaval nos hemos caracterizado con maquillaje divertido, hemos elaborado además «cuquimáscaras» con goma eva y sencillas marionetas de papel.
Dejo enlace a una página fantástica sobre títeres de papel.
De cuando en vez, nos gusta dejar alguna que otra recomendación lectora en los tablones de corcho que compartimos con todo el alumnado de nuestro centro. Pequeñas píldoras que en nuestra botica lectora no deberían faltar. Y es que sabemos que no hay mejor receta para combatir el tedio y la sobrecarga digital, que lanzarse… Leer más: Orejas de mariposa o el derecho a ser tú mism@
En la última sesión de este mes hemos puesto fin a nuestro particular abril literario. Para ello, nuestro taller inició ayer una sesión especial de animación lectora a través de la puesta en escena de un fantástico Scape-Room lector. Nada más llegar al aula, fuimos recibidos por una curiosísima caja roja, un soporte para teatro… Leer más: La Mansaborá. Scape room abrileño.
Para celebrar el 23 de abril, día del libro, hemos querido echar mano de una actividad que propone nuestra querida amiga Isabel Bermejo Calle, en su blog de animación lectora El lapicero mágico. Isabel, nos hace una interesante propuesta a la que llama canapés literarios para las que utiliza sugerntes, cortas y peculiares adivinanzas. Partiendo… Leer más: Bocaditos de minicuentos
Seamos honestos para reconocer que las más de las veces nuestra actividad de animación lectora suele transcurrir entre la algarabía bullicionsa de no pocas risas infantiles. Así es como debe ser en edades tan tempranas y en un taller tan versátil como el que nos compete. No sólo nos fascina jugar a identificar emociones, crear… Leer más: Una princesa encantada para el ocho de abril.
Aprovechado estos días primaverales en los que la tradición católica conmemora la pasión de Jesús de Nazaret. He decidido lanzarme a la trepidante aventura de finiquitar uno de esos libros que por alguna extraña razón, adquirí con entusiasmo cierto día, lancéme a leerlo al momento, y por no se sabe bien qué extraña razón, opté… Leer más: LA CENA SECRETA
Un hombrecillo de papel ha querido venir a vernos. El hombrecillo de papel de Fernando Alonso, ha venido para recordarnos la inmaculada blancura de las banderas de paz. Este curso, ha querido hacerlo al hilo de una hermosa idea de https://www.unicef.es/educa/blog/2627/actividades-para-celebrar-el-dia-de-la-paz@unicef_es
He de confesar que no ha sido fácil, poquitos somos pero hay que recordar que también gotita a gota se forma el temblor de las olas del mar.
Al hombrecillo le costó desprenderse de su tinta anodina y gris para envolvernos en la madeja de colores que serpentean sobre su blancura, y por su puesto, no quiere que olvidemos que toda bandera blanca ha de ser de manera tajante e indiscutible, toda una propuesta de paz y de palabra.
Porque la paz se forja en la escuela al calor de la humildad de las palabras: palabras humildes, palabras sencillas, palabras cargadas de abrazos, de cultura, de besos…
Dibujemos con trazo inocente la palabra en positivo desde nuestras escuelas de paz, para que ningún niño tenga jamás que temblar de miedo,bajo la sacudida terrible de las bombas.
Nuestras bandera no sólo es simbólica en su blancura, sino que además en su forma nos pone ante los grandes iconos del amor y la libertad.
Quizás no sea casual que noviembre, mes agónico de luz y antesala del solsticio de invierno, sea el elegido de entre todos los meses para señalar el día internacional del Flamenco.
A pocos años aún de la celebración del centenario del nacimiento deCarmen Amaya, quien naciera a su vez en este noveno mes del calendario romano, la UNESCO decidió tal que un día 16 , proclamar al flamenco patrimonio inmaterial de la humanidad.
A día de hoy, el origen de este arte así como su denominación conceptual, continúa siendo un auténtico misterio.
Nadie sabe exactamento de dónde viene ni por qué se llama así barajándose varias teorías e hipótesis entre los Flamencólogos o estudiosos del flamenco a quienes el cantaor José Monje Cruz, gustaba referirse no sin ironía como Flamencólicos, quizás por aquello del purismo del que solían hacer gala siendo reacios a cualquier innovación artística sobre todo si llevaba la firma del mismísimo Camarón.
Según estos eruditos, el nombre de Flamenco pudiera aludir a cierto vínculo con los Paises Bajos, téngase en cuenta que durante siglos el reino de Castilla estuvo estrechamente vinculado con Flandes a través del emperador Carlos V.
Otros comentan, que en realidad es una denominación comparativa que pone de relieve la similitud de algunas posturas físicas del baile con la postura peculiar que adoptan ciertas aves migratorias de tono rosado habitantes fieles de las marismas.
No será hasta el S.XVIII cuando encontremos con referencias escritas a fiestas o juergas flamencas:
“Allí tuve la dicha de conocer al señor tío Gregorio. A su voz ronca y hueca, patilla larga, vientre redondo, modales ásperas, frecuentes juramentos y trato familiar, se distinguía entre todos. Su oficio era hacer cigarros, dándolos ya encendidos de su boca a los caballeritos, atizar los velones, decir el nombre y mérito de cada gitana, llevar el compás con las palmas de las manos cuando bailaba alguno de sus más apasionados protectores, y brindar a sus saludes con medios cántaros de vino. […] Contarte los dichos y hechos de aquella academia fuera imposible, o tal vez indecente; sólo diré que el humo de los cigarros, los gritos y palmadas del tío Gregorio, la bulla de todas las voces, el ruido de las castañuelas, lo destemplado de la guitarra, el chillido de las gitanas sobre cuál había de tocar el polo para que lo bailase Preciosilla, el ladrido de los perros y el desentono de los que cantaban, no me dejaron pegar los ojos en toda la noche” José Cadalso, Cartas Marruecas (1789)
Así mismo, cabe señalar que ya Cervantes en 1613 habla de un baile propiamente andaluz en su obraLa gitanilla y que Estrabón, geógrafo del s. I d.C alude en sus escritos a las Puellaegaditanae, misteriosas bailarinas de la Bética conocidas en el imperio por sus sensuales bailes acompasados del sonido de los crótalos.
Federico García Lorca se hace eco de la existencia de estas bailarinas en su conferencia Teoría del juego y el duende, donde señala además la dimensión universal del flamenco como expresión cultural de los pueblos.
Justamente la tierra de estas puellae, Cádiz fue un punto donde convergieron gran diversidad de culturas, desde la fenicia hasta la gitana en el siglo XV, pasando por siglos de convivencia entre árabes, judíos, cristianos y mozárabes.
El arte flamenco sería pues la mejor expresión de cada uno de los pueblos que nos conforman. Siglos de convivencia e intercambio cultural han hecho de éste un arte universal.
Triana (Sevilla), Jerez (Cádiz) y las Cuevas del sacromonte (Granada) forman el triángulo conocido como la cuna del flameco. Desde ese punto, ha ido extendiéndose gracias a las antiguas ferias de ganado de Extremadura, a todos los puntos de la península ibérica. A día de hoy podemos hablar de flamencos hasta en Japón.
Al pueblo gitano y su estrecho vínculo con los tratos de ganado en las grandes ferias ganaderas, se debe la conservación y transmisión de la cultura flamenca.
Hace más de un siglo que este arte se hizo así mismo, en las fraguas, en las tabernas, las cuevas, los corros de vecinos… Actualmente ha dado el salto desde las peñas flamencas a los grandes escenarios.
Sus instrumentos tradicionales, palmas, pitos y guitarra se han ido ampliando gracias a la expansión del mismo. De su constante viajar por el mundo se ha apropiado de instrumentos tales como el cítar de la india o el cajón peruano, conocido ya como cajón flamenco.
A día de hoy suenan flamencos, violines, bajos, contrabajos, platillos, flautas… El flamenco no para de enriquecerse de todas y cada una de las músicas del mundo.
Se estructura en cante, toque y baile. A sus intérpretes se les llama cantaor, tocaor o bailaor, sin la -d- intervocálica ya que como bien argumenta el cantaor chiclanero Rancapino, éste es un arte que se hace con faltas de ortografía. Es decir, se fundamenta en la tradición oral.
Muchos son los artistas que han ido tejiendo la universalidad del flamenco, desde el primer artista conocido del que se tiene noticia ya en el siglo XVIII,El planeta, hasta Pastora Pavón, La niña de los peines en el s. XX, cuya voz fue declarada bien de interés cultural en 1999 por la Junta de Andalucía.
Se canta a la vida, al amor, pasión, alegría, tristeza, tragedia, celos, muerte, infancia, cárcel…
En la actualidad, se viene reivindicando como un gran recurso pedagógico en las aulas, por su eclecticismo, respeto y aceptación del otro. El flamenco es sin duda nuestro rasgo cultural identitario más universal.
Muchas son las actividades que pueden realizarse desde la biblioteca con motivo de este día. Opto por reseñar alguna de las actividades que hemos realizado en el día de hoy.
Cuenta- cuentos: Montse Ganges. “De qué están hechas las niñas flamencas” Combel Editorial.
Fotocall: Decorado de aula con motivos flamencos: Pañuelos, peinetas, flores y caracterización.
Ahora sí, ya llegó ¡Por fin!… Y es que después de tanto resistirse, se abrió paso el Otoño. Estación cada año más esquiva y además complicada de trabajar con los niños y niñas de nuestras escuelas.
No me negaréis que hablar de vientos, lluvias, charcos de barro y un sin fin de caracoles o ardillas a la vuelta del cole, a veces es prácticamente inviable. Será por aquello de que cada año se va alargando más la estación cálida del verano.
Pero Don Otoño al fin llegó, con su aroma a castañas recién asadas, su rumor de leña apilada lista para alimentar el fuego del hogar y sus tardes día a día más agónicas de luz.
Tardes de otoño y de viento que son ideales para acercarnos a los clásicos de forma lúdica y así de paso aprender que ese elemento tan otoñal es además un dios presente en la mismísima Odisea de Homero.
Partiremos de la historia de Ulises y el Odre de los vientos con actividades y recursos que fomenten la creatividad y la escucha activa:
Narración oral apoyada con dibujos en pizarra digital, visualización de un video basado en la colección de cuentos Mitología para niños, El PAIS. y por último daremos rienda suelta a nuestra imaginación manejando los personajes protagonistas del mito dotándoles de vida a través de nuestro recurso estrella, el teatrillo de sombras.
Podcast sobre un episodio de la Odisea de Homero.
⭐⭐⭐⭐⭐
Puntuación: 4.5 de 5.
Actividad manual Elodredelosvientos: Elaboración de un tarro portador de vientos peligrosos con sal de colores.
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